Reunión delegada Agricultura
- La organización agraria pide a la Junta una estrategia integral contra el Thrips parvispinus, cambios excepcionales en los ‘ecoesquemas’ para proteger el almendro y ayudas que garanticen la recuperación de las explotaciones afectadas por los temporales.
- COAG advierte de que la lucha contra las plagas no puede descansar exclusivamente sobre los agricultores y reclama un papel activo de la Consejería ante la industria fitosanitaria, incluidas las empresas fabricantes y registradoras de productos, para impulsar y facilitar la autorización de las materias activas que resulten necesarias.
Almería, 5 de noviembre de 2026.- La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería ha trasladado a la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, la necesidad de adoptar medidas extraordinarias para hacer frente a la creciente presión fitosanitaria y a los daños climáticos que están comprometiendo la viabilidad de numerosas explotaciones de la provincia.
La reunión, celebrada con la delegada Territorial, Aránzazu Martín Moya, y su equipo técnico, ha contado con la participación, por parte de COAG Almería, de su secretario provincial, Andrés Góngora; el secretario de Organización, Antonio Moreno; y representantes de la Ejecutiva Provincial de COAG Almería.
Durante el encuentro, la organización ha puesto sobre la mesa cuatro grandes bloques de actuación: la crisis del Thrips parvispinus en los cultivos hortícolas, la expansión de las plagas de avispilla y gusano cabezudo en el almendro.
Thrips parvispinus: una estrategia integral que combine control biológico y herramientas fitosanitarias
COAG Almería ha trasladado su profunda desesperación por la evolución del Thrips parvispinus, cuya incidencia está sometiendo al 100% del cultivo de pimiento, y al resto de los cultivos de la provincia, a una presión que, a día de hoy es ya muy grave, especialmente por la falta de herramientas de control para combatir la plaga; provocando una situación en la que los agricultores necesitan, urgentemente, alternativas suficientemente eficaces para defender sus cultivos.
Así, a día de hoy, el control biológico, pese a ser uno de los pilares del modelo almeriense, no puede afrontar por sí solo la actual proliferación de la plaga. Por ello, reclama a la Consejería que asuma un papel activo ante el Ministerio de Agricultura y ante la industria fitosanitaria, incluidas las empresas fabricantes y registradoras de productos, para impulsar y facilitar la autorización de las materias activas que resulten necesarias.
En este sentido, durante la reunión se ha insistido en que la búsqueda de soluciones no puede limitarse a una única sustancia activa ni a una respuesta parcial. Es necesario recuperar el planteamiento de lucha integral que ha permitido afrontar otras situaciones fitosanitarias complejas en Almería, combinando herramientas biológicas y químicas y diferentes procedimientos de prevención, control y eliminación de focos. “No podemos pedir al agricultor que controle una plaga de esta magnitud si no dispone de las herramientas necesarias para hacerlo. La autorización de materias activas eficaces es una condición imprescindible para comenzar a recuperar el control de la situación”, indicaron durante la reunión varios miembros de la organización. Esta estrategia se convierte así en la principal herramienta de lucha, complementando otras medidas, informadas por el equipo técnico de la Delegación, como el seguimiento de las rutas de transporte de restos vegetales, la trazabilidad de los movimientos, la aplicación de protocolos de higiene y control, los tratamientos previos al arranque de las plantaciones y la solarización de las parcelas.
Eventual paro biológico
Otro de los aspectos centrales trasladados a la Delegación es la necesidad de que el diseño del eventual paro biológico establezca garantías económicas y jurídicas para los agricultores/as. COAG Almería considera que esta medida puede formar parte de una estrategia de control de la plaga, pero su aplicación no puede convertirse en una nueva “carga exclusiva para el agricultor, que está ya soportando la última subida de costes de producción, además de los desorbitados gastos de los tratamientos biológicos, las pérdidas de producción y, en determinados casos, el arranque de sus plantaciones”, indicaron varios de los asistentes de la organización. Por ello, durante la reunión se reclamó que el procedimiento sea regulado, coordinado y supervisado directamente por la Administración, que debe disponer de mecanismos efectivos de vigilancia, control y sanción. La regulación debe alcanzar también al sector comercializador, de manera que las obligaciones sean exigibles a todos los operadores implicados.
“No es razonable que se establezcan obligaciones y sanciones para el agricultor mientras el canal comercializador queda al margen, confiando en su propia autorregulación. Si se establecen medidas obligatorias para un eslabón de la cadena, deben existir también responsabilidades para el resto. Dejar el control y las posibles sanciones en manos de cada operador puede generar situaciones de desigualdad, conflictos e incluso prácticas abusivas”, indicó Andrés Góngora, secretario Provincial de COAG Almería.
Control de limpieza, higiene y Protocolo de Arranque
Es fundamental ser igualmente estrictos con la higiene y el protocolo de arranque, responsabilidad tanto de los agricultores como de los organismos competentes, que deben encargarse de su desarrollo, control y vigilancia en cuanto a su cumplimiento; así como la vigilancia de las rutas de transporte, antes mencionadas, en las que se deben cumplir todos los requisitos sanitarios exigidos para frenar la proliferación de la plaga.
Resulta, además, imprescindible acompañar todo el proceso con una línea específica de ayudas que permita recuperar la capacidad productiva de las explotaciones obligadas a arrancar sus cultivos y compensar los sobrecostes derivados de la intensificación de la lucha biológica; siendo igualmente necesarios mecanismos de vigilancia sobre la disponibilidad y los precios de los organismos de control biológico, ante el riesgo de que la elevada demanda y la vulnerabilidad de los productores favorezcan situaciones de especulación o restricciones de suministro por parte de la industria.
En definitiva, se ha demandado un plan integral para salvar una situación teñida ya con tintes de catástrofe.
Almendro: avispilla y gusano cabezudo
La situación sanitaria del almendro en la comarca de Los Vélez ha constituido otro de los asuntos prioritarios abordados en la reunión. COAG Almería ha advertido de la gravedad que está alcanzando la incidencia de la avispilla y el gusano cabezudo, cuya evolución está provocando importantes daños en las plantaciones. En este contexto, se ha reclamado una adaptación urgente de los requisitos de los ‘ecoesquemas’ de la PAC para los cultivos leñosos de secano, de forma que las obligaciones administrativas no impidan aplicar las medidas agronómicas necesarias para combatir las plagas. Una de las principales demandas consiste en modificar el calendario de laboreo en parcelas con pendientes superiores al 10 %. Actualmente, las restricciones establecen un periodo de prohibición comprendido entre el 1 de septiembre y el 1 de abril, que sería necesario modificar para permitir las labores del terreno durante las fases en las que resulten técnicamente adecuadas para intervenir sobre el ciclo biológico del gusano cabezudo. Asimismo, se reclama que, cuando el arranque de árboles resulte necesario para controlar la plaga, se permita mantener las parcelas sin replantar durante un periodo de un año o año y medio para romper así el ciclo del parásito.
En cuanto a la avispilla, será imprescindible la autorización de materias activas que hayan demostrado eficacia para reducir su proliferación y que permitan ofrecer una respuesta fitosanitaria efectiva a los productores. Resulta igualmente fundamental, en paralelo, habilitar ayudas específicas para compensar los arranques de árboles y las pérdidas de capacidad productiva.
Pedrisco, DANA Adam y el futuro del sector
COAG Almería ha reclamado ayudas directas para los agricultores afectados por el pedrisco del 28 de junio en Los Vélez, que dejó 1.068,94 hectáreas dañadas en más de un 30 %, impidiendo la recolección del cereal y ocasionando importantes desperfectos en caminos rurales y otras infraestructuras agrarias. Asimismo, ha exigido ayudas para los afectados por la DANA Adam y la puesta en marcha de un plan de prevención y protección frente a las riadas. Durante la reunión también se han abordado cuestiones estratégicas para el futuro del sector, como el aprovechamiento agrícola de las aguas regeneradas, las ayudas para compensar los daños de la fauna salvaje y la posible reprogramación de los fondos del PDR andaluz, priorizando la incorporación de jóvenes agricultores y la modernización de invernaderos. COAG insiste en que es necesaria una respuesta institucional coordinada y ágil que permita recuperar las explotaciones, reforzar las infraestructuras rurales y garantizar la continuidad y rentabilidad de la actividad agraria en la provincia.
