Situación crítica

  • COAG Almería reclama acelerar los recursos hídricos para afrontar la campaña hortofrutícola ante los problemas de suministro, avanzando en desalación y reutilización, con un calendario, para que las infraestructuras e inversiones se traduzcan cuanto antes en agua disponible para regadío, superando así las dilaciones y obstáculos burocráticos.
  • La organización prepara unas jornadas el próximo 15 de octubre en como un espacio de análisis y debate para abordar de forma conjunta los principales retos que afronta la provincia. La jornada permitirá poner sobre la mesa cuestiones directamente relacionadas con esta problemática.

Almería, 8 de octubre de 2026.- La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería alerta de que el sector hortofrutícola almeriense afronta el inicio de la campaña con el agua como una de sus principales incertidumbres. En distintas zonas de la provincia persisten problemas de suministro e interrupciones durante varios días de la semana, mientras las comunidades de regantes encaran una nueva campaña con una disponibilidad de recursos todavía insuficiente.

Para COAG Almería, la situación trasciende las circunstancias meteorológicas y responde a un déficit estructural de recursos alternativos que permitan reducir la presión sobre unas masas de agua subterránea sometidas desde hace años a un proceso de deterioro. “Seguimos dependiendo de unos acuíferos que tenemos que recuperar, pero no estamos poniendo a disposición de los regantes, con la rapidez necesaria, los recursos alternativos que deberían permitir esa recuperación”, señala la organización. El deterioro de la calidad de las aguas subterráneas incrementa, además, la dependencia de recursos desalados y regenerados y coloca al agricultor ante una disyuntiva que condiciona directamente su actividad: utilizar agua de peor calidad, con el consiguiente riesgo agronómico, o reducir el riego y comprometer la producción.

Actuaciones aún por finalizar

Almería cuenta con una capacidad de desalación relevante, pero varias de las actuaciones destinadas a ampliarla o mejorar su funcionamiento todavía no se han traducido en nuevos recursos para el regadío.

En el Poniente, la desaladora del Campo de Dalías, ubicada en Balerma, tiene aprobada una ampliación desde julio de 2025, pero esa capacidad adicional todavía no está disponible. A ello se suma la necesidad de mejorar la regulación del recurso con una nueva balsa que permitiría elevar la autonomía del sistema hasta entre un día y medio y dos días y medio. En Carboneras, las actuaciones de mejora de la desaladora permitirían elevar la producción hasta aproximadamente 51 hectómetros cúbicos. Mientras tanto, la presión sobre los recursos sigue siendo especialmente relevante en Níjar, donde se están produciendo cortes del agua de riego varios días por semana. Estos episodios ponen de manifiesto la necesidad de acelerar la incorporación de recursos alternativos y garantizar que las infraestructuras previstas puedan cumplir cuanto antes la función para la que fueron diseñadas.

Uno de los ejemplos más claros de los retrasos acumulados es la desaladora del Bajo Almanzora I, en Villaricos. La planta quedó inutilizada por las inundaciones de septiembre de 2012 y, catorce años después, todavía no ha recuperado su capacidad de producción. Las obras de reparación comenzaron a finales de 2025, pero la previsión actual sitúa su finalización en junio de 2027 y la plena operatividad de la planta en 2029, aunque se contempla que uno de sus bastidores pueda comenzar a producir en abril de 2027.

Este caso refleja una de las principales dificultades de la gestión hídrica en la provincia: proyectos y necesidades identificados desde hace años terminan afrontando procedimientos, modificaciones y plazos de ejecución que retrasan la llegada efectiva del agua a las explotaciones. En este sentido, resulta igualmente urgente avanzar en el proyecto de Bajo Almanzora II, así como impulsar nuevas alternativas para el sistema de Níjar.

La reutilización de aguas regeneradas constituye otra de las principales alternativas para reducir las extracciones de los acuíferos. En los últimos años se han producido avances, especialmente en el Poniente, pero es necesario puntualizar aquí que disponer de agua tratada no implica que el recurso esté disponible para las explotaciones. En El Ejido, las actuaciones de la EDAR finalizaron en 2024, mientras que las obras necesarias para transportar el agua hasta las redes agrícolas se encontraban en fase final en abril de 2026. También continúa en desarrollo el expediente para incorporar al regadío las aguas de la EDAR de El Bobar, para explotaciones y comunidades de regantes del entorno del Bajo Andarax y la capital.

Inversiones y agua disponible

La Junta de Andalucía ha situado el agua entre sus prioridades de inversión y ha cifrado en más de 2.000 millones de euros la inversión realizada desde 2019 en obras hidráulicas, infraestructuras, cauces y regadíos. El reto ahora es que este esfuerzo inversor se traduzca en recursos efectivamente disponibles para los agricultores. Así es preciso una mayor coordinación entre el Gobierno de España, la Junta de Andalucía y las entidades locales, siendo prioritario establecer un calendario público y vinculante para las principales actuaciones pendientes, acompañado de un seguimiento periódico de su ejecución.

Entre las prioridades resultan urgentes la reparación del Bajo Almanzora I, la ampliación de la desaladora del Campo de Dalías, la construcción de su balsa de regulación, el desarrollo del Bajo Almanzora II, la incorporación de nuevos recursos para Níjar y la extensión de los sistemas de reutilización de aguas regeneradas. La provincia dispone de tecnología y de proyectos capaces de aportar nuevos recursos, pero es necesario que las actuaciones culminen y que el agua llegue al campo con la continuidad y seguridad necesarias.

En este contexto, COAG Almería celebrará el próximo jueves 15 de octubre su Jornada Provincial sobre el Agua en la Estación Experimental de Cajamar Las Palmerillas, en El Ejido, como un espacio de análisis y debate para abordar de forma conjunta los principales retos que afronta la provincia. La jornada permitirá poner sobre la mesa cuestiones directamente relacionadas con esta problemática, desde las concesiones, autorizaciones y derechos de agua hasta el estado de las masas de agua ante la revisión del Plan Hidrológico, pasando por las posibilidades que ofrecen las aguas regeneradas y las experiencias prácticas de su utilización agrícola. El encuentro contará con la participación de representantes de la Administración, especialistas técnicos y comunidades de regantes y permitirá profundizar en las alternativas necesarias para garantizar recursos suficientes y sostenibles para el campo almeriense.

“El arranque de campaña no puede volver a ser un ejercicio de resistencia para las comunidades de regantes. Si queremos preservar el modelo hortofrutícola almeriense y, al mismo tiempo, recuperar nuestros acuíferos, necesitamos que el agua desalada y regenerada dejen de ser una promesa y se convierta en un recurso ordinario, disponible y garantizado para el agricultor”, concluye COAG Almería.

Comparte si te ha gustado